ANTROPOLOGIA ECOLOGICA HARDESTY PDF

Zolosida Men, women and work in a lity: Townsville Regional Art Gallery, Both the show and the film express the sorrow of Saltwater people when they see animals hardesry in discarded nets GNA We also collect timbers that fell down from the ships. The Young Man and the Ghost Net. The poetic and almost phantasmagorical Puppet show is different to the still images of garbage and mutilated turtles that are commonly associated with marine pollution. Status and Economic Realities.

Author:Nazahn Arashinris
Country:Gabon
Language:English (Spanish)
Genre:Music
Published (Last):3 December 2019
Pages:156
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ISBN:498-6-96199-929-5
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Sus investigaciones giran en torno al desarrollo de una perspectiva antropolgica aplicada a las cuestiones medioambientales. Ha realizado trabajos de campo sobre organizaciones relacionadas con el medio ambiente en Gran Bretaa e Irlanda y ha publicado gran nmero de artculos e informes.

Sus publicaciones ms recientes incluyen dos libros: Environmentalism and Cultural Theory y una recopilacin de artculos: Environmentalism: the View from Anthropology Ecologas: antropologa, cultura y entorno Kay Milton Las disciplinas acadmicas no se desarrollan aisladamente sino que responden a las preocupaciones de una sociedad ms amplia a la cual pertenecen los que se dedican a ellas y, al responder a tales estmulos, pueden influir en la evolucin del cambio cultural y social.

De este modo, la actual preocupacin mundial sobre el estado del medio ambiente ha conllevado un aumento espectacular del inters acadmico por los asuntos medioambientales, lo cual ha afectado tanto las ciencias sociales como las ciencias fsicas. En el mbito de la antropologa, as como en algunas otras disciplinas, el inters por los modos en que la gente se relaciona con el medio ambiente no es nuevo: los antroplogos especializados en este campo se han referido a menudo a una antropologa de orientacin ecolgica que se ha dedicado a estudiar dicha relacin durante los ltimos cien aos aproximadamente.

Pero las conclusiones a que ha llevado esta investigacin nunca han sido tan potencialmente significativas para el mundo no acadmico como lo son ahora en el contexto del discurso medioambiental contemporneo. El propsito de este artculo es mostrar cmo han evolucionado a lo largo de los aos los estudios antropolgicos sobre las relaciones entre seres humanos y medio ambiente y ponderar qu relacin establecen con el debate pblico y global actualmente en curso sobre cuestiones medioambientales.

Como en todas las disciplinas, el conocimiento surgido de la antropologa se ha visto condicionado por el enfoque terico adoptado por sus especialistas. Este enfoque ha ido cambiando a lo largo del tiempo en respuesta a los avances registrados en el campo ms amplio de la ciencia en general y de las ciencias sociales en particular. Dentro de la antropologa ecolgica, los modelos iniciales eran marcadamente deterministas, pero se produjo un cambio de rumbo considerable al final de los cincuenta y de los sesenta cuando los cientficos sociales se rebelaron contra las explicaciones causales y los antroplogos desarrollaron nuevos modos de conceptualizar y de comprender sus propios datos.

Otro cambio importante, las consecuencias del cual todava no estn claras, se ha producido en la dcada de los noventa en el momento en que los cientficos sociales han reaccionado contra el relativismo extremo de la era posmoderna a la vez que han intentado desbancar las dicotomas modernistas entre mente y cuerpo, pensamiento y accin, cultura y naturaleza.

El viejo determinismo medioambiental A lo largo de gran parte de su siglo de historia la antropologa ecolgica ha estado dominada por una sola y simple idea: que los rasgos de la sociedad humana y de la cultura pueden explicarse en funcin del entorno en que se han desarrollado, lo cual equivale a afirmar que los factores medioambientales determinan las manifestaciones humanas sociales y culturales.

La fuerza de esta idea es fcil de entender, ya que lleg en un momento en que los bilogos estaban adoptando kmilton clio. No obstante, la influencia del determinismo ambiental sobre la teora antropolgica no fue ni constante ni decidida: se produjo en dos oleadas, separadas por un periodo de debilitamiento. Mason busc correlaciones entre las condiciones naturales y las tecnologas humanas, mientras que Huntington vio en el clima la influencia principal en el desarrollo de civilizaciones enteras, incluyendo caractersticas tales como creencias y rituales religiosos, as como otros aspectos de cultura material.

No obstante, a medida que empezaron a aparecer nuevos estudios etnogrficos, impulsados por los mtodos pioneros de Boas y Malinowski, se hizo patente que el determinismo medioambiental en esta versin ms bien primitiva y poco refinada no poda explicar otras realidades evidentes.

Algunos de los fenmenos que ms interesan a los antroplogos, tales como los sistemas de intercambio, las pautas matrimoniales, las definiciones de parentescos, las instituciones polticas, etctera, mostraban variaciones muy marcadas dentro de reas donde la topografa y el clima eran relativamente uniformes.

Cualquiera que fuera el papel que jugaran los factores medioambientales en la formacin de las culturas humanas era obvio que no lo hacan de un modo tan linealmente determinista como los antiguos tericos haban imaginado. La antropogeografa fue remplazada por una forma de determinismo menos drstico.

Ms que modelar las culturas humanas en un sentido activo, el medio ambiente se consider como aquello que marcaba los lmites del desarrollo cultural, estableciendo la frontera entre lo que resultaba posible y lo que no.

Desde esta ptica, las condiciones climticas condicionaban la distribucin de las economas basadas en el maz en Amrica del Norte Kroeber, y la presencia de la mosca tsets limitaba la distribucin y los modelos de migracin de los pastores de ganado en frica.

Como marco explicativo el posibilismo result ser un poco ms satisfactorio que la antropogeografa, ya que mientras sus postulados no son desmentidos por la realidad observable s dejan muchas zonas de esa misma realidad sin explicar.

Es obvio que el clima limita la posibilidad de las cosechas, que el estilo del habitculo se ve restringido por la disponibilidad de materiales de construccin, que los patrones de establecimiento humano se hallan gobernados hasta cierto punto por la presencia de agua, etctera.

Pero una vez dicho esto slo se sostienen las observaciones etnogrficas ms elementales, mientras que los detalles de las estrategias econmicas y polticas de la gente, el contenido de sus creencias e ideologas, sus preferencias matrimoniales y sus actuaciones rituales, todo ello continuaba fuera del alcance interpretativo del positivismo. Ecologa cultural y materialismo cultural La preocupacin por explicar la diversidad cultural humana ms profundamente de lo que fue capaz el positivismo, sumada a la conviccin de que el medio ambiente ejerce una influencia que va ms all de la meramente limitadora de la evolucin cultural, produjo la segunda ola de entusiasmo por el determinismo medioambiental.

Vale la pena describir con detalle el modelo de Steward ya que ha tenido una influencia considerable en la antropologa ecolgica y es til para identificar algunas de las limitaciones de los enfoques deterministas. De modo parecido, algunas condiciones medioambientales ejercen mayor impacto que otras sobre las manifestaciones culturales. Estas relaciones se hallan sujetas a variaciones locales en el sentido de que los factores que ejercen una influencia decisiva sobre algunas culturas pueden tener una influencia distinta, o menor, en otras partes.

Es por este motivo que no deberan prejuzgarse, sino esperar a que emergieran de una observacin emprica conducida del modo siguiente: primero debera definirse la tecnologa empleada en el uso de los recursos medioambientales, luego deberan analizarse los patrones de comportamiento empleados en el uso de esas tecnologas y finalmente debera dejarse bien establecido hasta qu extremo estos patrones de comportamiento afectan a otros rasgos culturales Steward, , Una buena ejemplificacin de esta metodologa aunque no deliberada por parte de su autor la proporciona el anlisis que hizo Holy de los cambios en los modos de heredar entre los pueblos Toka de Zambia Holy, , Los Toka viven en comunidades agrcolas estables, cultivando entre otras cosas maz y mijo y, en aquellas partes de su territorio que se hallan libres de la mosca tsets, tambin cran ganado.

Ello les permite cultivar sus campos utilizando un arado tirado por bueyes, tecnologa que fue introducida en los aos veinte y treinta de este siglo. Esta observacin se corresponde con el primer estadio de la metodologa de Steward: un factor ambiental especfico, la ausencia de la mosca tsets, permite el uso de un tipo concreto de tecnologa, el arado tirado por bueyes. El uso de este arado requiere un equipo de personas especializadas cada una de ellas en un aspecto distinto del trabajo: uno conduce a los bueyes desde detrs, otro los conduce desde delante y un tercero acciona el arado propiamente dicho.

Una cuarta persona, siempre una mujer en la tradicin Toka, camina detrs del arado sembrando las semillas. Adems, es necesario ensear a los bueyes a tirar del arado, lo cual consiguen los habitantes de los pueblos prestndose los bueyes entre ellos durante tres aos.

Para alcanzar una cierta eficacia con este modo de arar es necesario poder acceder a diversos recursos ms bien escasos: un arado, una cuadrilla de individuos especializados y una yunta de bueyes enseados.

Una hacienda relativamente grande y rica es capaz de disponer de estos recursos por ella misma y por lo tanto puede mantener un cierto grado de independencia, tanto de sus parientes como de sus vecinos.

Lo ms comn, no obstante, es que las haciendas deban cooperar entre s, creando equipos de arado cuya composicin se mantiene ms o menos estable de una temporada para otra. Esta observacin corresponde al segundo paso en la metodologa de Steward: el uso de un tipo concreto de tecnologa, el arado tirado por bueyes, ha generado un modelo especfico de comportamiento, a saber, la cooperacin entre haciendas para la formacin de equipos de arado.

El tercer elemento en la historia de los Toka es un relajamiento de su norma tradicional de herencia matrilineal por la cual la riqueza pasa de la hermana de la madre a la hermana del hijo en favor de la herencia patrilineal de padre a hijo y que ha ido ganando aceptacin como resultado de la cooperacin de padres e hijos en las tareas de arado.

Un hijo puede pasar a formar parte del equipo de arado de su padre a una edad bastante temprana, empezando con las tareas ms simples.

Cuando llega el momento de casarse y establecer una hacienda independiente normalmente cerca de la de su padre ya suele estar capacitado para realizar la tarea ms difcil dentro de la operacin de arado. Dado que se trata de una habilidad muy apreciada, puede preferir arar campos ajenos por dinero a continuar como parte de la cuadrilla de su padre. A fin de asegurarse de que sus propios campos sean arados al menor coste posible el padre estar interesado en mantener la cooperacin de su hijo y un modo de conseguirlo es prometerle que a la larga heredar el arado y los bueyes.

Una promesa kmilton clio. De este modo el tercer paso en la metodologa de Steward es la observacin de que las formas de comportamiento requeridas para hacer funcionar un determinado tipo de tecnologa han afectado otro rasgo cultural, en este caso, el sistema de herencias.

Una vez aceptada, la suposicin de Steward de que los rasgos culturales son adaptaciones al entorno local presenta un potencial explicativo considerable, si bien los problemas surgen en la aplicacin de otros aspectos de su modelo.

En concreto, su concepto de ncleo cultural parece contradecir lo que los antroplogos han considerado el carcter fundamental de todas las culturas: que son sistemas en los cuales todo est relacionado con todo lo dems.

Las dificultades prcticas que implica esta distincin quedan claras a partir del ejemplo citado. Parece obvio que el uso del arado, la formacin de las cuadrillas, el cambio de relaciones entre padres e hijos y la variacin de las lneas hereditarias pueden remitirse en conjunto a la ausencia de la mosca tsets. Pero el cambio en los modos de heredar seguramente habr influido en otros asuntos tales como las relaciones entre los hermanos de las madres y las hermanas de los hijos y, por consiguiente, en las relaciones entre hermanos.

Acaso estos rasgos, tambin aparentemente debidos a la misma influencia del entorno, pertenecen al ncleo cultural? Es fcil ver, una vez que se ha tomado en cuenta la interrelacin de los rasgos culturales, que el ncleo siempre corre el peligro de disolverse dentro del todo Ellen, , El propsito de Harris era demostrar la racionalidad adaptativa materialista de todos los rasgos culturales, no slo en lo tocante a la tecnologa sino tambin por lo que se refiere a modelos de asentamiento, creencias y rituales religiosos, remontndose hasta los factores ambientales Harris, Una de sus mejores ejemplificaciones tiene que ver con el tab hind de comer carne de vacuno.

Mientras esta norma aparece como irracional a ojos occidentales, en tiempos de hambruna adquiere pleno sentido en el contexto del entorno local, donde el ganado es importante en muchos otros aspectos: para obtener leche, como fuerza motriz para arar y transportar cargas, como fuente de estircol al que se dan mltiples usos, ya sea como fertilizante, como combustible o como material para cubrir los suelos.

Un tab religioso contra la matanza del ganado vacuno para comrselo resulta, por lo tanto, racional desde un punto de vista materialista, dado que contribuye a asegurar la conservacin de los recursos adicionales que proporciona este mismo ganado. Podra cuestionarse si el materialismo cultural constituye un enfoque determinista, a la visrta de las explicaciones que se formulan en trminos de racionalidad ms que de causa.

El objetivo explcito de Harris no era demostrar que ciertas condiciones ambientales causan directamente la evolucin de rasgos culturales especficos sino que, dentro de las condiciones materiales impuestas por el entorno, todos los rasgos culturales tienen un sentido ecolgico. No obstante, otorgar valor adaptativo a los rasgos culturales convierte su enfoque en determinista dado que se atribuye al ambiente un papel decisivo en la formacin de las culturas. Podra argirse que el materialismo cultural es ms profundamente determinista que la ecologa cultural de Steward ya que, al poner ms nfasis en la interrelacin de los fenmenos culturales, permite que las tendencias deterministas prevalezcan dondequiera que se hallen presentes.

En primer lugar, la suposicin de que los rasgos culturales se adaptan invariablemente a las condiciones ambientales haba quedado seriamente daada por las observaciones empricas. Haba quedado muy claro, en base a casos histricos, que algunas prcticas culturales no tienen valor adaptativo y que conducen al declive, y en ocasiones a la extincin, de las comunidades en que se detectan.

Los habitantes de la Isla de Pascua, situada en el Pacfico del Sureste, al parecer amenazaron su propia supervivencia al agotar los recursos forestales para erigir grandes estatuas de piedra con propsitos rituales. Esta actividad ritual aparentemente se intensific a medida que la amenaza iba en aumento, lo cual aceler su desaparicin Ponting, , Si las culturas fueran invariablemente adaptativas, el peligro de extincin hubiera producido una reduccin en la construccin de estatuas a fin de conservar sus recursos forestales para destinarlos a otros propsitos prioritarios por lo que a la supervivencia material se refiere, tales como la construccin de canoas.

La cultura Fore no conjur la amenaza abandonado esta tradicin, siendo necesaria una influencia externa en forma de autoridad central para lograrlo vase Keesing, , para ms detalles.

La observacin de que no todos los rasgos culturales son adaptativos hizo insostenible el concepto sobre el cual se basaban tanto la ecologa cultural como el materialismo cultural.

Las propiedades adaptativas de un rasgo cultural determinado no podan ya darse por supuestas y no podan por lo tanto utilizarse a modo de explicacin. El segundo factor decisivo en la cada en desgracia del determinismo ambientalista fue una revolucin dentro de la antropologa social y cultural y en menor medida en las otras ciencias sociales contra las explicaciones causales, provocando que se desplazara el inters hacia otros planteamientos.

Hasta los aos sesenta aproximadamente los antroplogos haban estado interesados, ante todo, en desvelar el funcionamiento de los sistemas sociales y culturales. En los modelos utilizados a tal fin funcionalismo, estructuralismo, modelos marxistas y otros dichos sistemas se vean en primer lugar como entramados de normas e instituciones que interactuaban entre s. Las acciones cotidianas llevadas a cabo por la gente se consideraban subordinadas a dichos sistemas y no constituan en s mismas objeto de estudio prioritario.

Al final de los cincuenta y los sesenta gan terreno un modelo alternativo de sistemas sociales fruto de diversas posturas individuales Leach, Los antroplogos pasaron a interesarse ms en los procesos de toma de decisiones y en entender por qu la gente acta del modo en que lo hace. Desde este planteamiento las explicaciones causales cayeron en desuso al negar la posibilidad de eleccin, lo cual constitua, precisamente, el mecanismo que los antroplogos pretendan comprender en aquel momento.

As, por ejemplo, el anlisis de Holy del cambio cultural entre los Toka citado ms arriba estaba dirigido a comprender por qu haba llegado a implantarse un modo de herencia patrilineal, al menos durante cierto tiempo, en detrimento de la forma matrilineal tradicional.

Su interpretacin pone de relieve las decisiones tomadas por los individuos al implementar sus estrategias personales: a fin de maximizar su riqueza en pos de poder y prestigio, los hombres buscan controlar los recursos econmicos arados, bueyes enseados, personal cualificado. Esto lo consiguen en parte influyendo en las elecciones que llevan a cabo sus hijos ya que, prometindoles la herencia, un hombre ofrece algo que aumenta la probabilidad de que el hijo decida cooperar con el padre.

Sin embargo, el hijo no se ve obligado a actuar en este sentido, y lo hace slo porque conviene a su estrategia personal. Tampoco estas estrategias vienen predeterminadas por parte de la cultura Toka, ya que algunos individuos actan de forma poco convencional Holy, As, Holy describe una realidad que a pesar de las apariencias es incompatible con el modelo de ecologa cultural de Steward y con todos los dems enfoques medioambientales de corte determinista.

Para que los factores ambientales kmilton clio. El distanciamiento entre posiciones La revolucin contra las explicaciones causales fue acompaada por un cambio fundamental en el modo en que los antroplogos tratan su materia de estudio. El anlisis, dentro de las ciencias sociales y probablemente tambin en el marco de otras ciencias, consiste, en primer lugar, en situarlo todo dentro de un contexto a fin de comprenderlo.

Son las suposiciones efectuadas por el analista las que definen el contexto apropiado. Cuando se asume que las actividades humanas son producto de factores ambientales, el entorno constituye el contexto obvio en el que debemos de entenderlas. Pero cuando las suposiciones teleolgicas es decir, que las actividades humanas se realizan con el objetivo de conseguir unas metas concretas reemplazan las causales, el contexto de referencia cambia. Todo ello existe, no en el ambiente exterior, sino en las mentes de los individuoa cuyas actividades se estudian.

Hasta que se produjo este cambio de enfoque terico los antroplogos no haban concedido demasiada importancia a la distincin entre lo que la gente hace y lo que piensa, pero su renovado inters en comprender por qu la gente acta del modo en que lo hace convirti en necesaria esta distincin.

Aquellos antroplogos interesados en estudiar los procesos de toma de decisiones vieron la importancia de comprender los mundos conceptuales propios de las poblaciones estudiadas, es decir, su modo de percibir e interpretar el mundo a su alrededor, ya que ste pas a ser el contexto fundamental para el anlisis de la actividad humana. Este desarrollo de la teora antropolgica conllev una divergencia de planteamientos en el mbito de la antropologa ecolgica.

Sin embargo, esta revolucin no fue generalizada. Muchos antroplogos continuaban asumiendo que las actividades humanas pertenecen a sistemas ms amplios que incluyen fenmenos ambientales y se mantenan interesados en explicar cmo funcionaban dichos sistemas. Pero los argumentos contra el determinismo ambiental eran tan poderosos que acabaron por invalidar los modelos antiguos.

El enfoque basado en el ecosistema, adaptado de la biologa, pareca ms adecuado para definir las relaciones entre seres humanos y medio ambiente.

Aqu no hay ningn indicio de que las fuerzas ambientales acten de modo unidireccional sobre las sociedades humanas, sino que, por el contrario, son los seres humanos y las dems criaturas tanto vivientes como inanimadas de su entorno los que se influyen entre s en un sistema de intercambios materiales.

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Antropologia Ecologica

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